¿Vienen los ladrillos de la vida de los asteroides?

¿Vienen los ladrillos de la vida de los asteroides?

Científicos han descubierto en muestras del asteroide Bennu los cinco elementos básicos del ADN y del ARN, llamados nucleobases. Estas moléculas, esenciales para la vida en la Tierra, se forman de manera natural en el espacio, sin necesidad de procesos biológicos. Este descubrimiento refuerza la idea de que los ingredientes necesarios para el surgimiento de la vida podrían provenir del exterior de nuestro planeta.

Los análisis muestran que Bennu contiene una gran variedad de compuestos orgánicos ricos en nitrógeno, algunos de los cuales son raros en la naturaleza terrestre. Entre ellos, se encuentran las pirimidinas, una familia de nucleobases, en cantidades mucho más importantes que las purinas, otra familia. Esta distribución particular sugiere que estas moléculas se formaron en entornos ricos en amoníaco, como los que se encuentran en los confines helados del sistema solar.

Los investigadores también identificaron urea en abundancia, una molécula que desempeña un papel clave en la síntesis de las nucleobases. La urea, combinada con el amoníaco, favorece la creación de estos elementos en condiciones similares a las de los asteroides. Las muestras de Bennu también revelan rastros de otros compuestos orgánicos complejos, como ácidos y azúcares, que refuerzan la hipótesis de una química prebiótica activa en el espacio.

El estudio de las nucleobases y su distribución permite comprender mejor cómo se forman y evolucionan estas moléculas en el universo. Las diferencias observadas entre Bennu y otros asteroides o meteoritos, como Ryugu o Murchison, muestran que cada cuerpo celeste posee una historia química única. Estas variaciones dependen de las condiciones locales, como la presencia de agua, minerales o temperaturas específicas.

Estos resultados confirman que los asteroides pudieron aportar a la Tierra primitiva elementos esenciales para la aparición de la vida. También abren nuevas perspectivas para la búsqueda de rastros de vida en otros lugares del sistema solar y más allá. Las moléculas descubiertas en Bennu demuestran que la química prebiótica puede alcanzar un nivel de complejidad elevado, incluso en ausencia de vida. Esto plantea una pregunta fundamental: ¿qué elementos o condiciones adicionales permitieron a la Tierra dar el paso hacia la biología?


Sources officielles

Étude de référence

DOI : https://doi.org/10.1038/s42004-026-01966-z

Titre : Distribution of extraterrestrial nucleobases, other N-heterocycles, and their precursors in a sample from asteroid Bennu

Revue : Communications Chemistry

Éditeur : Springer Science and Business Media LLC

Auteurs : Yasuhiro Oba; Toshiki Koga; Yoshinori Takano; Hiroshi Naraoka; Yuta Hirakawa; Sako Sunami; Yoshihiro Furukawa; Tomoya Yamazaki; Takuto Tomaru; Jason P. Dworkin; Daniel P. Glavin; Harold C. Connolly; Dante S. Lauretta

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